Allá por el año de 1985 el Círculo Teatral Sampedrano estrenó la obra
“Arsénico y encaje antiguo.” La novedad para los estudiantes del
colegio donde estudiaba fue que uno de los actores era un Hermano de La
Salle. No hubo necesidad de ofrecer puntos en la clase de español, todos
queríamos acompañar a nuestro profesor en su debut en las tablas. Este
año el director José Francisco Saybe—Don Chico—decidió montar esta obra
para la siguiente generación.
Esta vez el elenco incluye como es normal una combinación de actores
experimentados, pero también dándole oportunidad a nuevos talentos. El
Ing. Saybe considera que ésta es la mejor manera de desarrollar la
siguiente generación de artistas para asegurar la continuidad del C.T.S.
Los experimentados son: Carlos Alfredo Carvajal, Waldina Bográn,
Enrique Zablah, Moisés Orellana, Eduardo Torres, Dax Marcell, Daniel
Ortiz, Cinthia Mejía, Ricardo Vallecillo y Emilio Pineda. Debutan en
esta ocasión Miguel Aguilar Stassano, Mavis Aragón, Ludwig Bautista y
José Alfredo Mayes.
El repertorio de obras de esta temporada teatral del CTS se ha
constituido de comedias en sus diferentes subgéneros. Primero fue la
comedia situacional “Toc Toc” que batió récords a principio de año.
Luego “Julieta tiene un desliz” que fue una comedia romántica. Ahora
vemos “Arsénico y encaje antiguo”, una macabra historia que entra en la
difícil categoría del “humor negro.”
Según Wikipedia, el humor negro es un tipo de humor que se ejerce a
propósito de cosas que suscitarían, contempladas desde otra perspectiva,
piedad, terror, lástima o emociones parecidas. Cuestiona situaciones
sociales que generalmente son serias mediante la sátira. El asunto más
recurrente en el humor negro es la muerte y todo lo que está relacionado
con ella. Y con mencionar un veneno en el título es suficiente para
adivinar la temática de esta divertida comedia.
La acción transcurre en el año de 1941, en plano apogeo de la Segunda
Guerra Mundial, y eso conlleva, como es normal en obras de esa época,
un alto contenido de alusiones a personajes de la historia que estaban
de moda en esa época. Pero no se preocupen, el programa de la obra
incluye una hoja donde lista a los personajes y su papel en la historia.
La casa de las hermanas Abby y Martha Brewster, unas solteronas
quienes insisten en vestirse con la moda de treinta años antes, es una
constante fuente de generosidad para los habitantes de Brooklyn.
Policías llegan a traer regalos para orfanatos, y siempre tienen
dispuesto un plato de comida caliente y una habitación disponible para
un necesitado. Sin embargo, ellas guardan un macabro secreto—bueno, en
realidad son varios—que pondrán de cabeza a su sobrino Mortimer
Brewster.
La obra fue escrita en 1939 por Joseph Kesselring, y estrenada en
1941 presentándose más de 1400 veces. Se ha convertido en un clásico
moderno del teatro. Este dramaturgo nació en New York hijo de padres
inmigrantes y pasó su vida cerca del teatro. “Arsénico y encaje antiguo”
es considerada su obra maestra, y estará en escena hasta el mes de
Octubre. Si quiere pasar un momento divertido, les recomendamos esta
comedia como un remedio cultural para olvidarse del quehacer cotidiano.
Publicado en Diario Tiempo el 11 de septiembre de 2015
Showing posts with label San Pedro Sula. Show all posts
Showing posts with label San Pedro Sula. Show all posts
Saturday, September 12, 2015
Saturday, August 15, 2015
Las bibliotecas y la Plaza de la Cultura
Cuando comencé a leer novelas como forma de
entretenimiento y no por tareas, fue un profesor quien me recomendó
visitar la pequeña biblioteca del colegio donde podría leer varios
libros, y sin tener que comprarlos. Uno de los primeros fue “El tren de
las 4:50.” Una novela de Agatha Christie publicada en 1957, pero que yo
encontré en la biblioteca cerca de treinta años más tarde. Las
bibliotecas en otros países ya cuentan con tecnología de punta que les
permite prestar incluso libros en formatos electrónicos.
Aunque muchos lo desconocen, en San Pedro Sula funcionan varias bibliotecas: La Benjamin Franklin del Centro Cultural Sampedrano, en el Museo de Antropología e Historia, también las universidades se han preocupado por dedicar espacio a los libros. ¿Qué tienen en común estas bibliotecas aparte de bajos presupuestos? Pues tienen el amor al conocimiento, a compartir la información. En las historias antiguas, las personas visitaban lugares o personas especiales para adquirir conocimiento, ahora los bibliotecarios cubren esa función.
Uno de los proyectos emblemáticos de la Plaza de la Cultura en S.P.S. es precisamente la construcción y montaje de una biblioteca pública que sirva a las escuelas de los alrededores. ¿Dónde? Pues en el ala sur del antiguo edificio del colegio JTR, aunque las nuevas generaciones lo conocen como el antiguo local del INTAE.
Mi amiga Alejandra Vaquero trabaja con los Rotarios en el proyecto de la Plaza de la Cultura, y cuando le pregunté su opinión sobre la importancia de una biblioteca en la ciudad esto fue lo que me contestó: “Justo hace unas semanas una amiga que vive en Australia me recomendó un libro. Yo le dije que lo había investigado y que me llamaba la atención pero tendría que comprarlo en internet.
Ella me preguntó que porqué no iba a la biblioteca de mi ciudad y lo buscaba ahí, que así fue como ella lo leyó. Entonces le dije que en toda Honduras no existía una biblioteca a la altura de nuestra época. Ella me respondió que se sentiría muy triste y encarcelada si no tuviera la libertad de buscar la información que necesitaba. Una vez más me sentí convencida de la importancia de la Plaza de la Cultura.” Su dedicación es admirable, y contagiosa.
La biblioteca de la Plaza de la Cultura contará con libros nuevos, más de cien computadoras para uso en investigaciones, área de lectura, así como planes para inducir el buen hábito de la lectura.
Muchos aseguran que la vigencia o relevancia de una biblioteca ha pasado de moda pues ahora el conocimiento está al alcance de la mano. Solo basta un par de clicks y su motor de búsqueda de internet favorito le dará un sin número de respuestas.
Sin embargo, no todo lo que está en internet es cierto. Wikipedia es una herramienta formidable para búsquedas de referencia sencillas, sin embargo, al ser de tipo abierto significa que cualquier persona puede editar y modificar la información ahí contenida. Los blogs son también fuentes de referencia pero recordemos que no son más que la opinión de su autor. Hay razones de credibilidad por las cuales algunas universidades y otras instituciones educativas no aceptan Wikipedia en las bibliografías de los trabajos que presentan sus estudiantes.
En conclusión, hay una máxima popular en el Facebook que Google puede mostrar más de mil respuestas, pero solo un bibliotecario te puede mostrar la correcta.
Publicado en Diario Tiempo el 14 de agosto de 2015
Aunque muchos lo desconocen, en San Pedro Sula funcionan varias bibliotecas: La Benjamin Franklin del Centro Cultural Sampedrano, en el Museo de Antropología e Historia, también las universidades se han preocupado por dedicar espacio a los libros. ¿Qué tienen en común estas bibliotecas aparte de bajos presupuestos? Pues tienen el amor al conocimiento, a compartir la información. En las historias antiguas, las personas visitaban lugares o personas especiales para adquirir conocimiento, ahora los bibliotecarios cubren esa función.
Uno de los proyectos emblemáticos de la Plaza de la Cultura en S.P.S. es precisamente la construcción y montaje de una biblioteca pública que sirva a las escuelas de los alrededores. ¿Dónde? Pues en el ala sur del antiguo edificio del colegio JTR, aunque las nuevas generaciones lo conocen como el antiguo local del INTAE.
Mi amiga Alejandra Vaquero trabaja con los Rotarios en el proyecto de la Plaza de la Cultura, y cuando le pregunté su opinión sobre la importancia de una biblioteca en la ciudad esto fue lo que me contestó: “Justo hace unas semanas una amiga que vive en Australia me recomendó un libro. Yo le dije que lo había investigado y que me llamaba la atención pero tendría que comprarlo en internet.
Ella me preguntó que porqué no iba a la biblioteca de mi ciudad y lo buscaba ahí, que así fue como ella lo leyó. Entonces le dije que en toda Honduras no existía una biblioteca a la altura de nuestra época. Ella me respondió que se sentiría muy triste y encarcelada si no tuviera la libertad de buscar la información que necesitaba. Una vez más me sentí convencida de la importancia de la Plaza de la Cultura.” Su dedicación es admirable, y contagiosa.
La biblioteca de la Plaza de la Cultura contará con libros nuevos, más de cien computadoras para uso en investigaciones, área de lectura, así como planes para inducir el buen hábito de la lectura.
Muchos aseguran que la vigencia o relevancia de una biblioteca ha pasado de moda pues ahora el conocimiento está al alcance de la mano. Solo basta un par de clicks y su motor de búsqueda de internet favorito le dará un sin número de respuestas.
Sin embargo, no todo lo que está en internet es cierto. Wikipedia es una herramienta formidable para búsquedas de referencia sencillas, sin embargo, al ser de tipo abierto significa que cualquier persona puede editar y modificar la información ahí contenida. Los blogs son también fuentes de referencia pero recordemos que no son más que la opinión de su autor. Hay razones de credibilidad por las cuales algunas universidades y otras instituciones educativas no aceptan Wikipedia en las bibliografías de los trabajos que presentan sus estudiantes.
En conclusión, hay una máxima popular en el Facebook que Google puede mostrar más de mil respuestas, pero solo un bibliotecario te puede mostrar la correcta.
Publicado en Diario Tiempo el 14 de agosto de 2015
Sunday, June 22, 2014
Subscribe to:
Posts (Atom)
