Saturday, August 29, 2015

Jorge Ramos vrs. Donald Trump

El primer round de esta contienda fue a través de la red social de Twitter, donde Ramos le pidió una entrevista a Trump, y por respuesta, Trump publicó el número de teléfono privado del periodista. Lastimosamente ese tweet parece haber sido borrado porque no lo encontré. Me hubiera gustado llamar para saludarlo.

Ahora el video que se convirtió en viral muestra a Trump diciéndole a Ramos que se caye y  se siente, que no es su turno, y finalmente después de una seña, un guardia de segurdidad escolta a Ramos fuera del salón. Antes de escribir esta columna me dí a la tarea de leer un poquito sobre la posición de ambos. Ver en YouTube los comentarios a favor de uno y otro dan la impresión de ser un tema generador de división. Comentaristas se insultan en las redes sociales defendiendo sus puntos mediante ataques al otro.

Los latinos conocemos a Jorge Ramos. Tenemos años de verlo en los noticieros de Univisión. Hemos visto como ha representado los intereses de los migrantes hacia E.U.A. Hemos visto su certeza, si acaso a veces sesgada por creencias personales, al hacer preguntas duras a personalidades de la farándula y la política. Sus preguntas trascienden porque muchos otros no se atreven a hacerlas.

En la otra esquina de esta batalla tenemos al millonario Donald Trump. Algunos lo recordarán como el dueño del concurso Miss Universo y poner haber puesto a dieta a Alicia Machado durante su reinado cuando las había ganado algunas libritas más que las del peso de la corona. Pero en E.U.A. Donald Trump es una persona controversial, es igualmente amado y odiado con igual pasión. Si algo es innegable, es que jamás pasará desapercibido.

Un día antes del incidente en Iowa Jorge Ramos publicó un editorial llamado Trumplandia donde entra en detalles acerca de los costos de construir ese muro entre México y EUA, donde pronostica el golpe a la economía al ser deportados cerca de 11 millones de ilegales, y donde dice una gran verdad: “Las grandes naciones se definen, no por la manera en que tratan a los ricos y a los poderosos, sino por la forma en que cuidan de los más vulnerables.”

Y sin embargo, Trump lidera las encuestas para ganar la nominación del partido Republicano en el gran país del norte. Su base de campaña ha sido decir lo que muchos siente pero no se atreven a decir. Es la proyección de un sentimiento reprimido en el corazón de un montón de personas quienes finalmente se sienten representadas.

Pero el pleito de Ramos y Trump es solo un frente de una lucha. Recientemente la cadena de televisión para la que trabaja Ramos canceló el contrato de transmisión del concurso de belleza que maneja Trump. También se hizo pública una carta donde el magnate prohibía el acceso de empleados de la televisora a las instalaciones de uno de sus edificios. Luego procedio una demanda por incumplimiento de contrato. En otras palabras, este pleito de vecinos en pugna ha alcanzado proporciones inimaginadas.

Esperamos ansiosos el siguiente round de este combate aunque me abstendré de hacer apuestas.

Publicado en Diario Tiempo 28 de Agosto de 2015

Saturday, August 22, 2015

Las prestaciones y la empresa privada

La falta de confianza en un gobierno se puede ver en la falta de atención sobre lo que está haciendo. A muchos hondureños los tomó por sorpresa cuando en el mes de abril entró en vigencia la nueva ley de facturación. Sin embargo, esta ley estaba aprobada desde hace años. Los hondureños estamos acostumbrados a la extensión de plazos, prórrogas y amnistías tributarias; esto llevó a un gran número de personas a confiarse.

Una nueva sorpresa tributaria ha resultado con la entrada en vigencia de la nueva Ley Marco  de Protección Social. Muchos hondureños, y me incluyo, nos desayunamos la novedad que la empresas deben depositar mensualmente el equivalente al 4% de las prestaciones laborales en una cuenta especial a nombre del empleado en una dependencia del gobierno—parece será el RAP bajo un nuevo nombre. Surgen dudas sobre cómo se administrarán esos fondos, cuáles serán las herramientas para evitar que sean destinados a otros beneficiarios, y lo más importante, si las empresas tendrán la capacidad financiera de soportarlo.

Henry Hazlitt dice: “El arte de la economía consiste en prever los efectos a largo plazo de cualquier política y sus consecuencias no sólo para un grupo sino para toda la sociedad.” Las grandes empresas tiene fondos y escudos fiscales para hacer frente a estos incrementos; también cuentan con sistemas contables saludables que les permite hacer provisiones para cubrir eventualidades. En el caso de las medianas, pequeñas y micro empresas donde las ventas apenas cubren los costos sentirán el golpe de manera más ruda.

Durante veinte años trabajé en la manufactura industrial. Como parte de mi trabajo me relecionaba con varias fábricas para subcontratar trabajo. Existen empresas que al final de año hacen una liquidación general, y además del aguinaldo navideño reciben otro mes de salario. Es decir, que nadie acumula prestaciones. Sin embargo, en ese tiempo también fui testigo de gerentes que abandonaron el país un jueves por la noche o amaneciendo el viernes. ¿La razón? No tener el dinero para cubrir la planilla de la semana.

Ese grado de estrangulamiento económico conduce a actos desesperados tales como abandonar sus inversiones. El problema recaía luego en los operarios que debían esperar meses, incluso años, para poder liquidar la maquinaria y cobrar sus prestaciones. Algunos aún esperan su dinero o se resignaron a perderlo para siempre.

Conociendo de cerca estos casos puedo entender el espíritu de la nueva ley que busca proteger al empleado de los patronos irresponsables, de los malos administradores, y de los gerentes que rebuscan la manera de despedir empleados sin prestaciones. Quizas es una buena idea aplicada en un tiempo equivocado. Esta nueva ley junto al aumento en otros tributos me da temor que algunos gerentes estén, desde ya, cotizando boletos aéreos.

En lo personal no estoy a favor de las prestaciones tan onerosas pues crean una displicencia en algunos empleados. Existen haraganes que a la mínima corrección responden con aquel “Si no le gusta, deme mis prestaciones y me voy.” En los países donde no existen las prestaciones el empleado se preocupa por cuidar su trabajo.

Cierro con las palabras de Winston Churchill sobre la malograda y temida empresa privada: “Algunos ven a la empresa privada como un objetivo que debe ser destruido, otros como la vaca que ordeñar, pocos como un caballo que jala la carreta.”

Publicado en Diario Tiempo el 21 de agosto de 2015

Sunday, August 16, 2015

Ya está a la venta Noble Esclavo Pirata

Acompáñenme a celebrar.

Mi segunda novela en español--Noble Esclavo Pirata--ya está disponible en Amazon. Esta es la historia de un joven español proveniente de la nobleza que luego de un ataque por el temido Barba Negra termina siendo vendido como esclavo en las Bahamas.




noble esclavo pirata



http://www.amazon.com/Esclavo-Pirata-Leyenda-Piratas-Spanish-ebook/dp/B014011558

Es el primer libro de una posible trilogía. A la venta en Amazon por solo $2.99. La edición impresa saldrá más adelante.

Saturday, August 15, 2015

Las bibliotecas y la Plaza de la Cultura

Cuando comencé a leer novelas como forma de entretenimiento y no por tareas, fue un profesor quien me recomendó visitar la pequeña biblioteca del colegio donde podría leer varios libros, y sin tener que comprarlos. Uno de los primeros fue “El tren de las 4:50.” Una novela de Agatha Christie publicada en 1957, pero que yo encontré en la biblioteca cerca de treinta años más tarde. Las bibliotecas en otros países ya cuentan con tecnología de punta que les permite prestar incluso libros en formatos electrónicos.

Aunque muchos lo desconocen, en San Pedro Sula funcionan varias bibliotecas: La Benjamin Franklin del Centro Cultural Sampedrano, en el Museo de Antropología e Historia, también las universidades se han preocupado por dedicar espacio a los libros. ¿Qué tienen en común estas bibliotecas aparte de bajos presupuestos? Pues tienen el amor al conocimiento, a compartir la información. En las historias antiguas, las personas visitaban lugares o personas especiales para adquirir conocimiento, ahora los bibliotecarios cubren esa función.

Uno de los proyectos emblemáticos de la Plaza de la Cultura en S.P.S. es precisamente la construcción y montaje de una biblioteca pública que sirva a las escuelas de los alrededores. ¿Dónde? Pues en el ala sur del antiguo edificio del colegio JTR, aunque las nuevas generaciones lo conocen como el antiguo local del INTAE.

Mi amiga Alejandra Vaquero trabaja con los Rotarios en el proyecto de la Plaza de la Cultura, y cuando le pregunté su opinión sobre la importancia de una biblioteca en la ciudad esto fue lo que me contestó: “Justo hace unas semanas una amiga que vive en Australia me recomendó un libro. Yo le dije que lo había investigado y que me llamaba la atención pero tendría que comprarlo en internet.

Ella me preguntó que porqué no iba a la biblioteca de mi ciudad y lo buscaba ahí, que así fue como ella lo leyó. Entonces le dije que en toda Honduras no existía una biblioteca a la altura de nuestra época. Ella me respondió que se sentiría muy triste y encarcelada si no tuviera la libertad de buscar la información que necesitaba. Una vez más me sentí convencida de la importancia de la Plaza de la Cultura.” Su dedicación es admirable, y contagiosa.
La biblioteca de la Plaza de la Cultura contará con libros nuevos, más de cien computadoras para uso en investigaciones, área de lectura, así como planes para inducir el buen hábito de la lectura.

Muchos aseguran que la vigencia o relevancia de una biblioteca ha pasado de moda pues ahora el conocimiento está al alcance de la mano. Solo basta un par de clicks y su motor de búsqueda de internet favorito le dará un sin número de respuestas.

Sin embargo, no todo lo que está en internet es cierto. Wikipedia es una herramienta formidable para búsquedas de referencia sencillas, sin embargo, al ser de tipo abierto significa que cualquier persona puede editar y modificar la información ahí contenida. Los blogs son también fuentes de referencia pero recordemos que no son más que la opinión de su autor. Hay razones de credibilidad por las cuales algunas universidades y otras instituciones educativas no aceptan Wikipedia en las bibliografías de los trabajos que presentan sus estudiantes.

En conclusión, hay una máxima popular en el Facebook que Google  puede mostrar más de mil respuestas, pero solo un bibliotecario te puede mostrar la correcta.

Publicado en Diario Tiempo el 14 de agosto de 2015

Monday, August 10, 2015

Setenta años de la era atómica


Han pasado setenta años. El seis de agosto una bomba apodada “Little Boy” destruyó cerca de ocho kilómetros a la redonda en la ciudad japonesa de Hiroshima. Tres días después, la segunda explosión, esta vez causada por “Fat Man,” destruyó una buena porción de Nagasaki. Se calcula que murieron entre 150 y 200 mil personas por causa directa de la explosión. Muchos más perecieron luego a causa de envenenamiento por radiación, quemaduras y otras enfermedades.
Alemania firmó su rendición a mediados de Mayo de 1945 con la llegada de los soviéticos a Berlín. Sin embargo, la guerra en el pacífico continuaba. Las fuerzas aliadas le dieron un ultimátum en lo que se conoce como la Declaración de Postdam donde se le pide a Japón su rendición, pero el orgulloso país no lo aceptó. El entonces presidente de Estados Unidos, Harry S. Truman, ordenó el uso de la nueva tecnología para conseguir la victoria.
El ahora famoso Proyecto Manhattan cumplió su objetivo desarrollando en paralelo dos tipos de fusión nuclear para las bombas. Little Boy hecha a base Uranio, mientras que Fat Man fue a base de Plutonio. La primera prueba de detonación nuclear fue el 15 de Julio de 1945 en el desierto de Nuevo México.
Un bombardero B-29 apodado Enola Gay despegó desde Tinian, una de Islas Marianas en el Pacífico y voló durante seis horas hasta llegar a Nagasaki. La ciudad era un objetivo estratégico debido a su base militar desde donde se comandaban las defensas al sur de Japón. Tras recibir informes sobre la destrucción, el Emperador Hirohito se reusó a rendirse, aconsejado por estudios que asumían EUA no tendría gran cantidad de esas nuevas bombas y Japón podría resistirlas para luego continuar la guerra. Esto provocó el segundo bombardeo, esta vez en Nagasaki. Para el 12 de agosto el Emperador anunció la rendición.
En su discurso anunciando el final del conflicto con Japón Harry S. Truman dice: “Los pensamientos y esperanzas de toda América, en realidad de todo el mundo civilizado, están puestos esta noche en el Acorazado Missouri. Ahí, en ese pequeño trozo de suelo estadounidense, anclado en la Bahía de Tokio, los japoneses han rendido oficialmente sus armas. Ellos han firmado los Términos de la Rendición Incondicional. Cuatro años atrás, los pensamientos y temores de todo el mundo civilizado fueron puestos en otro pedazo de tierra estadounidense: Pearl Harbor. El manifiesto de la civilización que ahí comenzó ha sido ya puesto en reposo. Fue un camino largo y sangriento a Tokio. No olvidaremos a Pearl Harbor. Los militares japoneses no olvidarán al USS Missouri. Los actos demoníacos hechos por el "dios japonés de la guerra" no serán nunca reparados ni olvidados. El poder para matar y destruir les ha sido quitado. Su ejército y lo que queda de su armada están ahora impotentes. A todo eso surge primero nuestra sensación de gratitud a Dios Todopoderoso."
Hasta el momento, Estados Unidos ha sido la única nación del mundo en haber utilizado armamento nuclear en un combate. En contraparte, Japón ha sido el único país en sufrir sus consecuencias.
Desde entonces la decisión ha sido objeto de debate. Hay quienes asemejan la incursión como un crimen de guerra, otros la defienden como un mal necesario. Algunos han sugerido que una explosión en la Bahía de Tokio habría causado el efecto deseado en los japoneses sin dejar tantas víctimas. La historia no puede reescribirse, solo puede ser juzgada.


Publicado en Diario Tiempo el 8 de agosto de 2015

La influencia estadounidense


La mayoría de la gente cree que el término “gringo” fue acuñado en la guerra entre Estados Unidos y México en 1846, donde se usaba como un grito de batalla mexicano debido al color verde del uniforme invasor. Es decir: “green go” equivalía a “verdes váyanse.” Una búsqueda más profunda sitúa el vocablo en España donde lo usaban para cualquier extranjero. Quizá derivado de la frase: “eso está en griego” cuando algo no se entiende. Griego, gringo.
Independientemente de las teorías, la realidad actual es que al decir “gringos” en cualquier país de América Latina sabemos que hablamos de los estadunidenses. El gentilicio oficial es “americanos” debido al nombre completo su país es Estados Unidos de América. Similar a los Estados Unidos de Mexicanos son llamados “mexicanos.” En lo personal, no estoy de acuerdo con el uso del término “americano” pues deja relegados a las otras dos terceras partes del continente. El término ha dejado de tener connotaciones peyorativas y ahora la mayoría de los gringos no se inmutan al ser llamados de esta manera.
Hace poco preparé una clase sobre las reglas de ortografía en español. Tuve la oportunidad de investigar y darme cuenta de la gran cantidad de vocablos usados en nuestro país y que provienen de la influencia directa de los estadunidenses: términos como decirle “breque” al freno por el “brake” del inglés, o el uso de galones al despachar combustible, entre otros.
La influencia de la ortografía inglesa también ha hecho meca en nuestro idioma. Ahora es normal ver oraciones donde falta el signo de apertura en admiraciones o preguntas. Resulta preocupante ver estos errores siendo reforzados en campañas de publicidad, anuncios que no respetan las normas gramaticales ya sea por ignorancia o descuido. Y mejor ni tocar el tema de la ortografía en los mensajes de texto.
Antes de la publicación de una novela, uno de los últimos pasos es la lectura final por el denominado “corrector de texto.” Esta persona no sugiere cambios en la trama, ideas de quien o donde debe morir un personaje, o pedir se rescriba el final. Ese es el trabajo del editor. El corrector de texto simplemente debe leer para asegurar el cumplimiento de todas las reglas gramaticales y sintácticas del idioma en que publica. Por escribir mis novelas en inglés he tenido que aprender sus ortográficas y procuro cumplirlas. Sin embargo, los cambios del corrector de texto son varios. Existe la regla informal que si el corrector no encontró ningún error entonces no hizo su trabajo.
La proliferación de los famosos “call centers” ha creado una demanda. El resultado es que las escuelas bilingües se han multiplicado más que conejos recién bajados del arca de Noé. No veo nada de malo en esto pues estoy consciente que el inglés es el idioma del mundo. No es el de más nativos, pero si el segundo idioma de casi todos. Y además estos centros de llamadas crean empleos para jóvenes.
Será quizá por mi experiencia en ambos idioma que presto más atención en la influencia extranjera. Sin embargo, la influencia gringa en nuestro idioma no deja de incomodarme. La costumbre hace ley, y si suficiente gente escribe de cierta forma, el lenguaje invariablemente se modificará. Estoy seguro que usted habla distinto de sus padres, no utiliza las mismas palabras. De igual forma nuestros hijos no hablaran como nosotros y muchas palabras ahora comunes caerán en el desuso. Debemos cuidar el lenguaje para poder heredarlo a las siguientes generaciones.

Publicado en Diario Tiempo 31 de julio de 2015

Tuesday, July 21, 2015

Defraudando expectativas

El mundo literario de Estados Unidos está alborotado por la reciente publicación de “Go Set a Watchman” cuyo título en español es “Ve y pon un centinela.” La autora es Harper Lee, quien alcanzó la fama y consagración mundial con su primera, y hasta ahora única, novela “Matar un ruiseñor.”

Para los desconocedores de la trama de “Matar un ruiseñor,” es la historia de un pequeño poblado en el sur de Estados Unidos donde un negro es acusado de un crimen que no cometió. Su abogado es un hombre blanco de nombre Atticus Finch, el epítome de hombre justo y leal quien en contra de todo prejuicio hace una defensa magistral. Aunque pierde el caso, gana el respeto de la gente y en particular de su hija Scout quien es la narradora de la historia.

En 1962 salió una versión cinematográfica inmortalizando la interpretación de Atticus por el genial Gregory Peck. En San Pedro Sula el Círculo Teatral Sampedrano puso en escena una versión en el año 2006 dirigida por José Francisco Saybe.

La publicación ha sido controvertida desde su anuncio oficial por la casa editorial pues Harper Lee está en un asilo de ancianos y muchos acusan a la editorial de aprovecharse de esa discapacidad.

Según se ha sabido, la editorial declinó publicar “Ve y pon un centinela” pero le solicitaron a la Sra. Lee que tomara ciertos elementos y los expandiera hasta convertirlos en “Matar un ruiseñor.” Por lo que esta novela pasó al olvido, hasta ahora.

La reacción del público no se hizo esperar, y las críticas que he leído, entre ellas la del New York Times, han sido mucho menos que benevolentes con esta nueva historia. Sin embargo, creo que el motivo de esta recepción es por el lugar consagrado que ocupa su antecesora creando una verdadera falta de objetividad para calificarla. Nadie le puede decir al público lo que quiere. Y el hecho de ver a Atticus Finch convertido en un viejo racista y miembro del KKK en el Sur de los años 50’s ha sido un duro golpe para las personas que han crecido amando el personaje.

Un ejemplo similar lo vivió la escritora J.K. Rowling con su novela “Una vacante imprevista.” Independientemente de sus cualidades, el público la despreció por no ser otra entrega de Harry Potter. El hecho fue tan sonado y para su siguiente novela ella optó por usar un pseudónimo. El resultado de su experimento dio ventas deprimentes hasta el momento de revelación de la identidad; entonces las ventas se dispararon al primer lugar.

Otro caso fue con el lanzamiento de la segunda trilogía de “La guerra de las galaxias” en 1999. Los que crecieron viendo las cintas de la trilogía original odiaron prácticamente todo de las nuevas películas. El productor George Lucas se convirtió en el ser más odiado del mundo por algunos días, siendo acusado de haber arruinado la infancia y la trilogía original.

Regresando al libro de Harper Lee, algunos opinan que ese odio es la mejor campaña publicitaria para una novela que de otra manera no habría vendido bien. Aunque encuentro esa opinión rayando en el cinismo, no deja de tener algo de verdad, pues la controversia vende, y muy bien.

Publicado en Diario Tiempo el viernes 17 de julio de 2015
http://www.tiempo.hn/defraudando-las-expectativas/